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Te invitamos a descubrir la Ribeira Sacra ….
… donde, como pocas veces, naturaleza e historia se dieron
la mano.
Las agrestes laderas del Sil, sus soledades, atrajeron,
desde muy antiguo, a monjes y ermitaños, hasta convertirlas
en una de las densidades monásticas más notables
de Europa.
El visitante de hoy puede contemplar el legado monumental
de aquellos moradores, unas veces, majestuoso, otras, ingenuo
y primitivo. O adivinarlo en las atrevidas terrazas de viñedos
y en los añejos sotos de castaños, que les sobreviven.
Pero, el escenario mismo, sin duda, es lo que seguirá
cautivando al viajero. País jalonado de miradores, de mil
rincones nemorosos. Y todo ello, aún, suspendido en el
tiempo. |